En la fría evaluación de lo que fue esta difícil semana, el gobernador Osvaldo Jaldo sacó varias conclusiones. La primera de ellas fue que, con la salud no se juega y, sin ella, es imposible encarar cualquier proyecto personal, familiar, institucional y político. La segunda es que, independientemente del incidente, la gestión debe continuar y con tanto o más ritmo que lo habitual por aquello de cerrar el primer mandato con posibilidades de renovarlo si es que el electorado lo decide. Y la tercera tiene que ver con su futuro político: “no claudicaré, ni reduciré un tranco en mis intenciones de continuar ejerciendo la gobernación”, afirmó durante una charla con LA GACETA.
Capítulo I: salud
El jueves, 20 minutos después de la hora y 40 minutos que dura un vuelo desde el Aeropuerto Teniente Benjamín Matienzo hasta el Aeroparque Jorge Newbery, el gobernador reportó algunos síntomas que no eran normales. Dolor en el pecho, opresión, sudoración de las manos y cansancio.
Jaldo pasó de la angustia al reposo, tras la intervención cardíacaLa angustia era tal que, casi automáticamente, apeló a la asistencia médica. Habló con el director de Relaciones Institucionales del Hospital Italiano, Juan Carlos Tejerizo, que le sugirió recurrir rápidamente hacia ese centro. Lo hizo en compañía del legislador Marcelo Herrera, que también viajaba en el mismo vuelo. En el camino, Jaldo se comunicó con el ministro del Interior, Diego Santilli, con quien debía reunirse poco después del mediodía. “Tuve un problema de salud. Me desocupo y estoy con vos”, le transmitió el tranqueño al funcionario nacional, que se puso a disposición plena del tucumano. Eso no sucedió; el equipo cardiológico del hospital ordenó avanzar con los estudios. Se diagnosticó una estenosis de una rama de la arteria coronaria derecha, por lo que se le colocó un stent. La comunicación oficial de esta cirugía y el resultado se dio a las 20.50 del jueves y sorprendió hasta a los mismos miembros del gabinete provincial. “Su salud es normal. Por suerte, todo esto fue una desgracia con suerte. Lo importante fue que, ante el síntoma, consultó rápidamente”, expresó el viernes Tejerizo. “Cuando aparecen síntomas que salen de lo normal, hay que consultar. Ese es el mensaje más importante”, indicó el profesional en una charla concedida a LA GACETA. Ayer, más tranquilo y rodeados de sus afectos, Jaldo hizo su evaluación al respecto. “Nadie está exento de esta situación. Al margen de todo, si me hubiese equivocado en la decisión, no la estaría contando. Por eso creo que la gente se tiene que controlar ante algunos síntomas”, reflexionó.
De Ortega a Jaldo: los problemas de salud que aquejaron a los gobernadoresEl gobernador observó que hubo críticas respecto de la elección del hospital Italiano, con el que, por ejemplo, el Subsidio de Salud cuenta con un convenio para que sus afiliados accedan a los servicios de alta complejidad en ese hospital ubicado en el barrio porteño de Almagro, si es que considera necesario y no se prestan en la provincia. “A las críticas las entiendo, pero sólo si no me hubiese pasado todo en Tucumán. Claro que confío en el sistema de salud provincial, pero esto aconteció a 10.000 metros de altura, cuando llevaba 20 minutos en un vuelo que me conducía hacia Buenos Aires. Fue una decisión difícil, pero oportuna. Sentí las molestias y acudió a los profesionales”, relató. El viernes a las 11.50, Ignacio Bluro, del equipo cardiológico, le dio el alta.
Capítulo II: la gestión
Si bien los facultativos le sugirieron reposo durante este fin de semana, Jaldo no dejó de interiorizarse sobre lo que pasa con la administración de su gobierno. Pidió informes; sugirió acciones y hasta prepara algunas recorridas de obras para los próximos días. ¿Y el reposo? La prescripción farmacológica es estricta, pero no incide en la actividad laboral. Los médicos le sugirieron que baje el ritmo para que el retorno no sea tan traumático. “Más allá de todo, todos saben que tengo vocación por lo que hago y que, más allá del contratiempo, salí fortalecido. El Gobierno tiene que seguir con su dinámica natural y soy la cabeza de esta administración”, indicó Jaldo.
Capítulo III: lo político
La firma del decreto de convocatoria a elecciones provinciales para el domingo 9 de mayo del año que viene marcará el ritmo de la vuelta. Jaldo aún no está convencido de que mañana sea él el que lo rubrique, pero la decisión está tomada. Y marcará el ritmo de la política.
En el Hospital Italiano destacaron la rápida recuperación de Jaldo: "Fue una desgracia con suerte"Los días de reposo le han servido para decidir algunas cuestiones internas. Por ejemplo: la centralidad que tiene la gestión para definir las candidaturas. Así lo hará saber el congreso partidario, que le pedirá luego al consejo del PJ que defina las alianzas. En el medio puede también llamarse a elección de autoridades, como una manera de consolidar el poder interno de Jaldo, ante una propuesta de convertirlo en presidente partidario. Esto implicará un paso más en la puja con el actual titular del peronismo local, el senador Juan Manzur. De allí aquella frase con la que arranca esta crónica: “en lo político no claudicaré, ni retrocederé un tranco”.
En ausencia de su antecesor en el cargo y presidente partidario, Jaldo viene reorganizando al PJ para afrontar el próximo turno electoral que se polarizará con La Libertad Avanza. “La mayoría está dentro del Partido Justicialista y los que no están, ya sea porque esperan otros tiempos o porque especulan, tienen las puertas abiertas para estar dentro del espacio”, indicó.
Jaldo sabe que navega en un mar de tiburones, como suele definirse al peronismo cada vez que encuentra a uno de sus líderes con algún inconveniente político, institucional o personal. “Mi problema de salud, ya superado, no cambia en nada a la gestión, mucho menos a la construcción política. Sé que es difícil sostener el poder, pero tengo la experiencia suficiente para superar cualquier escollo que se interponga”, argumentó el mandatario.
Jaldo recibió el alta y se encuentra "en excelente estado de salud", según el parte médico: regresará a Tucumán el lunesJaldo está decidido a avanzar hacia su reelección, incluso repitiendo la fórmula con el actual vicegobernador Miguel Acevedo. La charla con el Gobierno nacional respecto de la reforma electoral sigue pendiente y no está cancelada. Con sus aspiraciones, el tranqueño quiere evitar el síndrome del “pato rengo”, aquella metáfora política que describe cuando se entra al fin de una gestión. La reelección es la clave para conservar el poder territorial.